A días difíciles… Un cambio de perspectiva!

Cuando la ma/paternidad se pone complicada.

Cuando los días son difíciles, porque créeme, en la ma/paternidad siempre los habrá, tienes que recordar que gran parte de la crianza de los hijos se reduce a una cosa simple, sigue leyendo y lo verás.

No me malinterpretes, toma todos los consejos de crianza que puedas obtener, pero date cuenta de que nada de eso funcionará si no desarrollas la capacidad de algo que no es tan complicado: PERSPECTIVA…. Vamos a entenderlo….

¡¡¡Dénse prisa!!! Se escuchan los gritos a los niños de 3, 6 y/o 9 años. “El sweater, chaleco, zapatos… ¡NOS TENEMOS QUE IR!”

(Llegan tarde… de nuevo… Se suponía que iban a estar en la cita con el pediatra a las 4:30. Actualmente son las 4:25 y viven a 20 minutos, sin tráfico).

 

¿Te sonó familiar? Creo que ya ves a dónde voy.

¿Te sigue sorprendiendo, incomodando, frustrando que lleguen tarde a prácticamente todas las citas médicas, reuniones escolares y fiestas de cumpleaños… incluida la suya?.

A pesar de todos tus trucos de planificación y crianza, inevitablemente, alguien tiene que ir al baño… o tiene una crisis… o solo puede encontrar 1 de 10 pares de zapatos diferentes… o se cae al entrar en el coche y no puede sobrevivir sin una aplicación completa de árnica o bálsamo milagroso y una, dos o tres curitas en una herida que por supuesto, no sangra.

Y tú, mamá/papá, cada vez que ocurre, te agotas, te frustras, te desregulas, literalmente puedes sentir el aumento de tu presión arterial y levantas la voz o hasta reaccionas peor.

Y todo el tiempo, en medio de tu crisis casi nerviosa diaria, te ves teniendo que aguantar por haber desregulado también a tus hijos(as), más llantos, más enojos, más berrinches, menos colaboración, más estrés para todos.

Hasta que la crisis pasa y entonces, vuelves al pensamiento y sentimiento de estar fallando… y se piensa y se siente muchos días en realidad!

Es aquí donde tenemos que decir: CALMA! RESPIRA!

Todo ESTO de llegar tarde… no es nada.

Quiero decir, claro que es un conflicto, que es muy probable que se tenga que reprogramar y que volver a coordinar y organizar horarios entre escuelas y actividades extra escolares sea un reto, además de saber que estás formando hábitos y responsabilidades y no es adecuado, definitivamente hay que establecer estrategias entre todos en los momentos de calma y previo a los compromisos.

Pero a lo que me refiero es que, en el gran esquema de las cosas… esto ni siquiera merece una mención. En 15 años, cuando estés reflexionando sobre los buenos momentos, las alegrías y las pruebas de la ma/paternidad, estoy 100% segura de que no pensarás en cómo llegaron tarde a esa cita.

Porque más vale robarle 30 segundos más al tiempo (que ya no le resta ni le suma a lo tarde) para que te detengas a hacer 2 ó 3 respiraciones muy profundas al sentir que estás perdiendo el control, para obtener la herramienta fundamental del manual de la cotidianidad en la crianza:

PERSPECTIVA

Entender y practicar la capacidad de descifrar lo que es importante en este trabajo de crianza, lo que merece unos segundos más de tiempo y lo que no merece un muy mal momento entre mamá/papá e hijos(as).

En la práctica profesional, me he dado cuenta de que gran parte de la  crianza se reduce a simplemente tener… y mantener… la perspectiva.

¿Esa gripa que toda tu familia contrajo la semana antes de Semana Santa o de Navidad? A pesar de la sensación de la eternidad, en realidad fue de corta duración. Pasó.

¿El agotamiento que sientes después de jugar a cualquier cosa toda la noche con niños(as) que parece que no pueden quedarse en su cama? Un día desaparecerá y será reemplazado por un vacío a medida que crezcan y dejen de necesitarte.

El berrinche de proporciones épicas en el supermercado o centro comercial, por no comprar cualquier chuchería que se les ocurrió, algún día será el material de las «historias más embarazosas».

Todo lo que se necesita es perspectivala capacidad de ver que estos momentos son demasiado fugaces. Que lo que es exasperante hoy, puede ser entrañable o irrelevante mañana.

Que la necesidad de tu hijo(a) de 2 a 5 o más años, será reemplazada demasiado pronto por la independencia.

Que los constantes pleitos que escuchas de tus dos hijos(as) pronto serán cuchicheos de complicidad para irse de fiesta juntos.

Y mientras los días pasan lentamente, los años pasan volando.

Así que, recuérdate a ti mismo constantemente que antes de que puedas parpadear, este día habrá terminado. Para bien o para mal… se habrá ido.

Los recuerdos que se hagan hoy serán lo que importa…

No el hecho de que lleguen tarde a esa cita, no permitas que lo que permanezca sea el recuerdo de que hayas perdido el control haciéndolos sentir inseguros y desconectados de ti… No el hecho de que hoy no estuvieran a la altura de tus expectativas… No el hecho de que hayan fallado de nuevo en la necesidad de mostrarse como la  «familia perfecta del año».

Porque déjame decirte, mamá/papá que nos lees, que si quieres disfrutar la etapa y crear vínculos de seguridad y apego saludables con ellos(as), es momento de renunciar a esa idea de la perfección social.

Ya lo sabes, en los días difíciles, agárrate a un poco de perspectiva, es posible que te encuentres deseando que el mañana no llegue tan pronto… Hoy estuvo bien… y tú eres lo suficientemente buena(o)… Lo estás haciendo bien y este día difícil, pasará.

Gracias por leernos y ser parte nuestra comunidad.

Gaby Perusquía C.

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