«¿Cómo hago para que mi hij@ me escuche y siga mis instrucciones?»

Una de las preguntas frecuentes que nos hacen los padres/madres es:

«¿Cómo hago para que mi hij@ me escuche y siga mis instrucciones?»

Entiendo perfectamente de dónde viene esta pregunta.

Madres y padres, tienen mucho que hacer y seamos realistas: criar a un niñ@ cooperativ@ hace que la vida funcione sin problemas.

No quieren sentir que tienen que pedirle a su hij@ 6 millones de veces que haga algo tan simple como lavarse los dientes, apagar su tableta, vestirse o recoger su cuarto. Tampoco quieren gritar y «llegar a cierto punto» solo para llamar su atención y conseguir que obedezcan inmediatamente.

Al final del día, madres y padres quieren estar seguros de que están criando humanos respetuosos y amables que toman grandes decisiones, gestionan sus sentimientos de manera saludable y siguen las instrucciones de otros adultos, incluidos los miembros de la familia y los maestros.

Pero, cuando esto no se logra fácilmente porque simplemente como padres, dan órdenes en busca de obediencia, se cae en un estilo de crianza que busca incesantes formas de corregir conductas sin observar origen y necesidad de ese comportamiento que el niñ@ o adolescente está manifestando. Y entramos en la constante duda de cómo corregir y marcar castigo disfrazado de la palabra “consecuencia”.

Así que aquí está la cosa: los “tiempos fuera” y la “eliminación de privilegios” PUEDEN llegar a funcionar, siempre después de moldear habilidades en constancia y conexión, para reducir algún comportamiento negativo reiterativo, pero deben hacerse con un entrenamiento específico.

Sé que hay muchos consejos contradictorios cuando se trata de este tema y los tiempos fuera y la eliminación de privilegios tienen una mala reputación.

Una de las mayores razones, en mi opinión, es que los «gurús/influencers» y entrenadores de los padres nunca han sido entrenados formalmente sobre cómo hacerlo adecuadamente, por lo que es mucho más seguro animar a las madres/padres a NO hacerlos.

Además, los tiempos fuera y la eliminación de privilegios se suelen hacer incorrectamente…

Como dijo el Dr. Siegal, psiquiatra de la UCLA: «Si bien algunas variedades de tiempo fuera son apropiadas, aquellas que son breves e infrecuentes, que implican ‘cuidado y amabilidad’ y aquellas que no aíslan a un@ niñ@, Siegel dice que, en la práctica, los tiempos fuera a menudo se aplican de manera inapropiada».

Para que los tiempos fuera y la eliminación de privilegios sean efectivos y no obstaculicen el desarrollo de l@s niñ@s y adolescentes o la relación entre padres e hij@s, deben ser:

INTENCIONAL Y PLANIFICADO, lo que significa que, para ser efectivo, no improvisarás espacios o privilegios, debes saber qué decir, cuándo decirlo y qué hacer si/ cuando tu hij@ se niega a ir al espacio del tiempo fuera o entregar el privilegio.

IMPLEMENTADO DE FORMA CONSISTENTE (la misma indicación y proceso), pero que no sea tu método cotidiano de disciplina de «ir a» u obediencia, los niños lo despreciarán y perderán su probable objetivo. L@s niñ@s y LOS ADOLESCENTES también, deben aprender las habilidades que necesitan para poder manejar sentimientos intensos y tomar mejores decisiones. Los tiempos fuera y la eliminación de privilegios son «una opción esporádica y ocasional» de tu estrategia de crianza (no el “postre principal”).

NO SE APLICAN POR ENOJO O CASTIGO / AMENAZA (por ejemplo, «¡Es mejor que limpies o vas a perder privilegios!»). Las amenazas y los castigos no funcionan por una variedad de razones, pero principalmente porque acaban con la confianza, crean una dinámica de invalidez de emociones, desafíos y conductas retadoras y modela el comportamiento de acoso. Claro que podrían funcionar a corto plazo, porque provocan temor, nunca respeto ni conexión.

Solo, y repito solo, hecho en el contexto de una relación cercana, colaborativa, amorosa y de conexión entre padres e hij@s.

Esto significa que debes invertir tiempo en conectar y comprender de verdad a tu hij@ antes de aplicar tiempo fuera o eliminar privilegios. ¿Por qué? Porque si no, no funciona. Para que l@s hij@s realmente quieran cooperar con nosotros, tenemos que construir nuestra influencia como padres. Trabajando la conexión es como logran hacer esto.

Tener esta herramienta en tu sistema de crianza puede cambiar las reglas del juego porque cuando tu hij@ se vuelve más cooperativ@, reduce el estrés en la parentalidad (¡lo que tiene un efecto dominó en la forma en que nos mostramos en nuestras relaciones!).

He enseñado a cientos de padres a través de acompañamientos individuales y cursos en línea cómo implementarlos de manera efectiva.

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Nos leemos pronto queridas nuevas parentalidades! 🙂

Les cuesta trabajo a tus hijos(as) cooperar?

¡No quiero! ¡No es justo! ¡No me quiero ir! ¡No quiero dejar de jugar!…. No, no, no y más “nos”…. Seguro que te suena familiar en la cotidianidad con tus hijos(as). Para los(as) niños(as) es muy difícil comprender el no, sobre todo cuando son pequeños(as), sin embargo, es posible que establezcas en tu sistema de CRIANZA RESPETUOSA diferentes estrategias que te ayuden a lograr la colaboración con ellos(as).

Esto es lo que quiero que recuerdes la próxima vez que tu hijo(a) se niegue a cooperar:

  • Está bien (y es normal) que tu hijo(a) no esté de acuerdo contigo. Cada relación implica un nivel de conflicto porque cada persona tiene sus propias ideas y experiencias, etc. Enseñar a los(as) hijos(as) *cómo* comunicarse de manera efectiva es una de nuestras mayores tareas como padres.

 

  • La crianza de los(as) hijos(as) se trata de construir una especie de “asociación” (no una dictadura). Cuando tu hijo(a) te desafía, es una oportunidad para dar un paso atrás y preguntar: «¿Por qué se niegan a cooperar? ¿Qué tengo que hacer para asegurarme de que estamos trabajando juntos como equipo?»

 

  • El hecho de que tu hijo(a) tenga sentimientos negativos sobre los límites no significa necesariamente que no puedas «transitar el momento» y continuar con tu plan con empatía y orientación.

 

  • Es importante que seas honesta(o) sobre tu constancia cuando se trata de límites y rutinas. Si estás confundido sobre las reglas, las expectativas y las consecuencias, también lo harán tus hijos(as).

 

  • Enmarca las tareas como instrucciones claras (frente a las opciones). Cuando les pides a tus hijos(as) que hagan algo, a menudo suena como una opción. Así que en lugar de «¿Quieres…?», prueba con: «Por favor, ponte los zapatos». Simplemente plantea diferente siempre con amabilidad y sin imposición o autoritarismo, el tono puede denotar colaboración u orden.

 

  • Nada bueno viene de disciplinar cuando se está enojado. Está bien hacer una pausa y tomarte un momento para pensar en lo que quieres decir antes de decirlo. No estás siendo ineficaz o permisivo, estás eligiendo responder a la situación (en lugar de reaccionar).

 

  • Acostúmbrate a dialogar con tu hijo(a) después de momentos difíciles de crianza. Este suele ser el mejor momento para volver a conectarse, comunicarse y planificar para la próxima vez.

Espero que estos recordatorios rápidos te sean útiles. ¡Comparte, siempre puede llegar a otras madres/padres que lo necesiten. Y coméntanos cómo te va con los NO en casa!

Siempre acompañándote en tu camino de crianza,

Gaby Perusquía.

Directora General

Children & Teens Parents Institute

PD: ¿Necesitas más ayuda para mejorar la cooperación o para ayudarlos(as) a regular y manejar la frustración y el enojo? ¡Toma nuestras clases en línea de Crianza Respetuosa y Regulación Emocional para obtener herramientas prácticas para aumentar la cooperación de tu hijo(a) sin tener que recurrir a todas las cosas que odias, como gritar, amenazar y castigar!

Aprenderás:

Cómo detener el ciclo de tener que gritar constantemente cuando necesitas que tu hijo(a) deje de tener un comportamiento negativo.

Cómo ayudar a calmar los sentimientos intensos de tu hijo(a) y enseñarle habilidades sociales y emocionales saludables para que prospere en todos los entornos.

Estrategias para una mejor cooperación y conexión.

Cómo llevar a la práctica un sistema de crianza respetuosa en casa.

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¡AUXILIO… Verano en casa!

Llegó el verano y las vacaciones escolares de niñas, niños y adolescentes. Y si no hay oportunidad de inscribirlos a cursos de verano o actividades que los ocupen, puede convertirse en una época agotadora, desafiante y hasta de pleito constante.

Si has escuchado nuestros posts en nuestras redes sociales: tiktok (@childteenparent), Instagram (childrenteensinstitute) y Facebook (Children & Youth Parents Institute), ya sabes que hay que tener presente la importancia de ANTICIPAR con tus hijos(as) para disminuir los eventos de posible caos veraniego.

Si aún no lo has hecho, es el momento de ir a escucharlos y luego, regresar a leernos.

Anticipar con niñas, niños y adolescentes las opciones y actividades familiares que tú tienes en mente para el verano, permitirá construir una agenda que resulte agradable, relajada y cooperativa para todos en casa. Aún y cuando por necesidad requieras inscribir a tus hijos(as) a cursos, enviarlos con familiares o contratar a alguien para que los cuide mientras trabajas, es importante que te tomes el tiempo de darles a conocer lo que vendrá y planear las actividades que los entretengan.

Si eres tú misma quien estará con ellos(as) en casa durante estas semanas, si contratas o envías con familiar o conocido, es sumamente importante que asumas que eres tú adulto quien debe organizar y sentarse a construir una agenda de actividades para realizar durante el verano (en casa contigo o con quien ejerza el cuidado durante estas semanas); incluye las tareas establecidas de casa que deben distribuirse (aseo, arreglos, etc), los límites que existirán durante este periodo y una línea de ideas de actividades que propongan y sugieran ocupar las semanas, para que junto a ellos(as) escuches sus opiniones, ideas y en la medida de lo posible, armen el calendario en conjunto, contempla permitir la flexibilidad en algunos tiempos y momentos.

El ocio es la madre de todos los vicios y provoca los mayores riesgos, desafíos y desacuerdos. Hay que evitar tiempos prolongados de inactividad, porque inevitablemente los(as) niños(as) y adolescentes encontrarán con qué “llenarlos” y no siempre serán las decisiones más acertadas al encontrarse aburridos y sin orientación. Evidentemente las actividades de verano deben ser más ligeras y divertidas que las cotidianas durante el periodo escolar y también debe sumarse tiempo libre para ellos(as) que les permita desarrollar la creatividad y la imaginación y hasta afrontar el aburrimiento.

El ocio puede ser el mayor detonante de crisis en el verano. Planear y anticipar son tus mejores herramientas.

Es por demás relevante establecer los límites: Tiempo en familia, tiempo de pantallas y celulares, tiempo de tv, tiempo fuera de casa con los amigos(as), tiempo libre, etc. Anticípalo! Dales a conocer los no negociables, antes de que se presenten las situaciones.

Ya que tenemos claros los generales para organizar el verano, vamos con algunas ideas para acercarte varias opciones que te faciliten armar tus propuestas! Básico que consideres edad e intereses de tus hijos(as).

  1. Establece por día de la semana la actividad, así cada semana saben que los lunes son de cocina y los jueves de juegos de mesa y mentales por poner un ejemplo (abajo te dejamos una idea de semana completa, adáptala a los intereses y gustos de tus hijos e hijas).
  2. Puedes ponerle tema a cada semana, por ejemplo, la semana uno puede ser la semana del espacio, la tres de súper héroes, etc., y encuadrar todas las actividades de esa semana con relación al tema elegido (te dejamos también más abajo ideas de temáticas).
  3. Realiza con tus hijos(as) previo al inicio del verano, un jarrón del aburrimiento. Un frasco donde puedan meter una diversidad de actividades a realizar por ellos(as) cada que manifiesten “estar aburridos”, pasará y no sólo es normal, está bien dejarlos aburrirse un poco y enseñarles a encontrar sus opciones para cambiar su estado y no caigan en comportamientos de riesgo (te dejamos ideas para meter al frasco, recuerda hacerlas con ellos(as) para que sean actividades que les gusten, otras tantas seguro tendrás que sugerirlas tú para que esté bien llenito. El frasco debe estar a la vista y al alcance).
  4. Revisa en redes sociales las propuestas que publican muchas cuentas de espacios infantiles, los hay gratuitos o con descuentos en diferentes días, infórmate para que puedas sumar las mejores posibilidades a la agenda veraniega con tus hijos(as). En nuestras historias de FB (Children & Youth Parents Institute) e IG (@childrenteensinstitute) estaremos compartiendo algunas opciones que nos comparten para que también estén pendientes de nuestras publicaciones. Si aún no nos sigues, es el momento de ir a ellas y darnos LIKE.

Con un poco de organización, creatividad y anticipación ¡Están listos(as) para disfrutar del verano!

Nos leemos a la próxima!

Gaby Perusquía

Tener temática por día es una buena opción para cuando tienes más tiempo disponible en casa con niñas, niños y adolescentes.
Si debes dejar a tus hijos(as) al cuidado de alguna persona o familiar, la temática por semana puede ayudarles. Hay muchas opciones de temas: caricaturas, piratas, dinosaurios, princesas, hawaianas, etc.
El tarro del aburrimiento debe estar al alcance y llenito de opciones. Considera que para algunas actividades debes tener previsto el acceso al material para realizar la actividad: rompecabezas, pinturas, etc.

A días difíciles… Un cambio de perspectiva!

Cuando la ma/paternidad se pone complicada.

Cuando los días son difíciles, porque créeme, en la ma/paternidad siempre los habrá, tienes que recordar que gran parte de la crianza de los hijos se reduce a una cosa simple, sigue leyendo y lo verás.

No me malinterpretes, toma todos los consejos de crianza que puedas obtener, pero date cuenta de que nada de eso funcionará si no desarrollas la capacidad de algo que no es tan complicado: PERSPECTIVA…. Vamos a entenderlo….

¡¡¡Dénse prisa!!! Se escuchan los gritos a los niños de 3, 6 y/o 9 años. “El sweater, chaleco, zapatos… ¡NOS TENEMOS QUE IR!”

(Llegan tarde… de nuevo… Se suponía que iban a estar en la cita con el pediatra a las 4:30. Actualmente son las 4:25 y viven a 20 minutos, sin tráfico).

 

¿Te sonó familiar? Creo que ya ves a dónde voy.

¿Te sigue sorprendiendo, incomodando, frustrando que lleguen tarde a prácticamente todas las citas médicas, reuniones escolares y fiestas de cumpleaños… incluida la suya?.

A pesar de todos tus trucos de planificación y crianza, inevitablemente, alguien tiene que ir al baño… o tiene una crisis… o solo puede encontrar 1 de 10 pares de zapatos diferentes… o se cae al entrar en el coche y no puede sobrevivir sin una aplicación completa de árnica o bálsamo milagroso y una, dos o tres curitas en una herida que por supuesto, no sangra.

Y tú, mamá/papá, cada vez que ocurre, te agotas, te frustras, te desregulas, literalmente puedes sentir el aumento de tu presión arterial y levantas la voz o hasta reaccionas peor.

Y todo el tiempo, en medio de tu crisis casi nerviosa diaria, te ves teniendo que aguantar por haber desregulado también a tus hijos(as), más llantos, más enojos, más berrinches, menos colaboración, más estrés para todos.

Hasta que la crisis pasa y entonces, vuelves al pensamiento y sentimiento de estar fallando… y se piensa y se siente muchos días en realidad!

Es aquí donde tenemos que decir: CALMA! RESPIRA!

Todo ESTO de llegar tarde… no es nada.

Quiero decir, claro que es un conflicto, que es muy probable que se tenga que reprogramar y que volver a coordinar y organizar horarios entre escuelas y actividades extra escolares sea un reto, además de saber que estás formando hábitos y responsabilidades y no es adecuado, definitivamente hay que establecer estrategias entre todos en los momentos de calma y previo a los compromisos.

Pero a lo que me refiero es que, en el gran esquema de las cosas… esto ni siquiera merece una mención. En 15 años, cuando estés reflexionando sobre los buenos momentos, las alegrías y las pruebas de la ma/paternidad, estoy 100% segura de que no pensarás en cómo llegaron tarde a esa cita.

Porque más vale robarle 30 segundos más al tiempo (que ya no le resta ni le suma a lo tarde) para que te detengas a hacer 2 ó 3 respiraciones muy profundas al sentir que estás perdiendo el control, para obtener la herramienta fundamental del manual de la cotidianidad en la crianza:

PERSPECTIVA

Entender y practicar la capacidad de descifrar lo que es importante en este trabajo de crianza, lo que merece unos segundos más de tiempo y lo que no merece un muy mal momento entre mamá/papá e hijos(as).

En la práctica profesional, me he dado cuenta de que gran parte de la  crianza se reduce a simplemente tener… y mantener… la perspectiva.

¿Esa gripa que toda tu familia contrajo la semana antes de Semana Santa o de Navidad? A pesar de la sensación de la eternidad, en realidad fue de corta duración. Pasó.

¿El agotamiento que sientes después de jugar a cualquier cosa toda la noche con niños(as) que parece que no pueden quedarse en su cama? Un día desaparecerá y será reemplazado por un vacío a medida que crezcan y dejen de necesitarte.

El berrinche de proporciones épicas en el supermercado o centro comercial, por no comprar cualquier chuchería que se les ocurrió, algún día será el material de las «historias más embarazosas».

Todo lo que se necesita es perspectivala capacidad de ver que estos momentos son demasiado fugaces. Que lo que es exasperante hoy, puede ser entrañable o irrelevante mañana.

Que la necesidad de tu hijo(a) de 2 a 5 o más años, será reemplazada demasiado pronto por la independencia.

Que los constantes pleitos que escuchas de tus dos hijos(as) pronto serán cuchicheos de complicidad para irse de fiesta juntos.

Y mientras los días pasan lentamente, los años pasan volando.

Así que, recuérdate a ti mismo constantemente que antes de que puedas parpadear, este día habrá terminado. Para bien o para mal… se habrá ido.

Los recuerdos que se hagan hoy serán lo que importa…

No el hecho de que lleguen tarde a esa cita, no permitas que lo que permanezca sea el recuerdo de que hayas perdido el control haciéndolos sentir inseguros y desconectados de ti… No el hecho de que hoy no estuvieran a la altura de tus expectativas… No el hecho de que hayan fallado de nuevo en la necesidad de mostrarse como la  «familia perfecta del año».

Porque déjame decirte, mamá/papá que nos lees, que si quieres disfrutar la etapa y crear vínculos de seguridad y apego saludables con ellos(as), es momento de renunciar a esa idea de la perfección social.

Ya lo sabes, en los días difíciles, agárrate a un poco de perspectiva, es posible que te encuentres deseando que el mañana no llegue tan pronto… Hoy estuvo bien… y tú eres lo suficientemente buena(o)… Lo estás haciendo bien y este día difícil, pasará.

Gracias por leernos y ser parte nuestra comunidad.

Gaby Perusquía C.

UN SISTEMA DE CRIANZA RESPETUOSA HACE LA DIFERENCIA EN LA ADOLESCENCIA 

Muchas veces los adolescentes ponen a prueba la tolerancia y capacidad de regulación de los adultoscuando en el día a día tienen que tratar con chic@s aparentemente conflictivos, ya sea en casa como padres o en la escuela como alumn@s o como cuidadores primarios.

Conforme los niñ@s van creciendo y llegando a la adolescencia pareciera que pierden todo “el encanto” que de pequeñ@s mostraban. Empiezan a mostrar actitudes desafiantes y rebeldes que parecen no tener motivo ni razón, algun@s otr@s parecen ensimismarse tanto, que poco les escuchamos las palabras.

Uno y otro extremo requieren de nuestra atención y dedicación. No podemos permitirnos desistir en intentar estar atentos a las señales de enojo, aislamiento, desafío o indiferencia que un adolescente presente, o auto convencernos de que ya no nos necesitan más o que es tiempo de dejarlos a “su aire” sin acompañamiento cercano.

Esos comportamientos, no los manifiesta por que sí, ni sin motivo! 

Detrás hay algo, que sumado al descontrol hormonal y la etapa de neurodesarrollo en la que se encuentran, les está alterando y llevando a actuar sin control.

Quizá saben o perciben que no hay nadie lo suficientemente cerca de ell@s para guiarlos y atender sus picos de humor y la cantidad de emociones y dudas que la etapa conlleva, o bien, saben que tienen cerca a quien, o les juzgará todos y cada uno de sus pensamientos y emociones, o, a todo les dirá que SÍ con tal de no perder la aceptación del adolescente. 

Es como si en esta época, los adultos que rodeamos a los jóvenes viviéramos demasiado preocupados y ocupados de no perder la “amistad” con ell@s, aunque de por medio esté su formación e integridad. Parece más importante seguir siendo “aceptados”, o ser las mamás, papás o cuidadores más geniales para ell@s y sus amig@s, que prestar atención a los riesgos, necesidades emocionales y establecer límites que procuren su bienestar.

todo va bien hasta que algo se sale de control y l@s adolescentes empiezan a caer en conductas extremas. Entonces es cuando comienzan los cómos y por qués si a todo les daban chance y toda la confianza les daban….Lo único que se nos olvidó fue mantener y alimentar, desde nuestro rol, la CONEXIÓN para brindarles la seguridad que se requiere para establecer y alimentar los vínculos de apego seguro que los fortalezca, dónde la crianza respetuosa pueda continuar su cauce en esta etapa, manteniendo el acompañamiento en el desarrollo de habilidades socioemocionales y darle el soporte para comprender los riesgos propios de la etapa y que, en el paso de la vida, por cualquier camino que decidan tomar, tendrán que esforzarse para lograr lo deseado y las metas que se fijen. 

Si al ir creciendo, solo tienen adultos permisivos que quieren permanecer a su lado como los mejores amigos, o sumamente autoritarios o coercitivos, crecerán enfrentándose continuamente a un nivel de exigencia que no sabrán manejar y los llevará a tomar decisiones equivocadas por buscar el camino que sea más fácil, aunque sepan que el resultado pueda no ser conveniente o los ponga en riesgo. 

Lo saben, pero no pueden controlarlo porque nunca desarrollaron la capacidad para regularse y menos la tolerancia, para saber esperar antes de tener todo en el tiempo, forma y momento que ell@s requieren. 

Hoy, mientras son adolescentes y nos ocupamos sólo de parecerles los más buena onda, pareciera que no es tan malo y habrá quiénes hasta presuman que van de lujo con ell@s, pero pronto, al brinco de la siguiente etapa de desarrollo, nos veremos exigiéndoles por lo que no supimos enseñar, reclamándoles su intolerancia a la frustración cuando nunca nos detuvimos a co regular sus emociones, a establecer con amabilidad y firmeza límites que los protejan y formen y desesperándonos por su apatía y su poca capacidad de decisión cuando tropezamos su aprendizaje al querer niñ@s obedientes acostumbrados a siempre recibir de nosotros el qué, cuándo y cómo conducirse y realizar cualquier actividad.

Un sistema de CRIANZA RESPETUOSA aplicado permanentemente y nunca a conveniencia de la situación, con convicción, constancia, permanencia, bien establecido, estructurado  y adecuado a las características, necesidades y etapas de tu familia, HACE LA DIFERENCIA. Los formarás con mayores herramientas. Les enseñarás habilidades que les permitan crear un auto concepto e identidad segura, equilibrada y respetuosa consigo mism@ y con su entorno.  

No temas a no ser “su mejor amig@“, tu figura y tu rol es más trascendental, que digan y renieguen, valida sus emociones, conecta, co regula mientras generas un vínculo de apego que los haga sentir segur@sy acudan a ti. 

Pronto, podrás decirte a ti mism@: “qué bien lo hicimos!”, mientras l@s ves triunfar!